Esa justicia que espero es la chispa que mantiene el fuego vivo. Es la esperanza del mañana, cuando todo será distinto, cuando todo será lo que ahora no es.
Quizás hoy pago el precio de mañana; eso lo ignoro. Pero sin duda esto tendrá que cambiar, y para ese dia viviré aún, aunque sea con mi último aliento quijotesco… con la satisfacción de no haber cambiado mis sueños por sonrisas falsas. Y si paso por todo eso solamente para vivir ese instante; bien valdrá la pena, pues los ideales de un hombre libre jamás perecerán. El sueño que para mi sea quizás un segundo, no morirá en este mundo, ni tampoco será parte del olvido, pues en otro ser vivirán la esperanza de morir en libertad y júbilo…
Canónigo jamás; Quijote hasta la tumba.
Se cruzaron nuestras miradas durante un segundo; y nervioso no sabía que hacer.
Cuestioné mi actual vida, y empecé a fumar desesperado.
Dios… ¿que es esto?
¡Por fin!
Luego de contarle a todo el mundo de afuera sobre ti, ¡al fin estarás acá en estas mis lineas!
No sabes cuan alegre me pone la idea, porque esperaba escribir un romance hermosísimo con respecto a ti, y con respecto al amor profundo que por ti siento. Pero sabes? Creo que tomaré otro camino, y en vez de algo asi, escribiré un par de verdades sobre ti Mariana, para que nadie mas sospeche de porque eres tan importante!
En primer lugar, has estado conmigo desde hace un buen tiempo, y precisamente para estas fechas, ya habias roto mi corazón, que apenas se declaraba por ti; ¡una desconocida!
Pero eso no es nada Mariana mia, porque luego fui contigo y crei haber visto el cielo en tus brazos, en vela medité tanto tiempo sobre lo nuestro, y un día finalmente me enseñaste tu inocencia!
Oh Mariana, ese dia no se me olvida, pues nada importante ha pasado desde ahi! Y eso corre tambien para ti, que aun odias el pasado por ser imborrable… algo tan vil como amar, ¿como no puede ser borrado? Y yo lo mismo me pregunto, Mariana, algo tan vil…
Pero sabes que? Te quiero Mariana, y aprendí a tenerte cariño.
Porque me ayudaste a amarme mas, y me dijiste que en la vida lo que fácil viene, fácil se va.
Y es cierto… Fácil eras, fácil serás… ¿como no haberse dado cuenta?
Dos personas fáciles hasta entonces, fácil se separarían de tanta felicidad facilidad puesta delante… Porque la gente suele disfrutar mas esas teleseries enredadas… esos lios como el que ahora vivimos tu y yo, desamor mio.
Pero ¡Ah, Mariana!
Ya ves como he dejado andar la lengua contando tanto… Al final sería tan simple si no dijeras cosa alguna de mis locuras… porque cuando tu dices algo, me hierve la sangre por querer buscar justicia!
Eso es!
Me obstino por ser aun mas una molestia, y al final para ninguno es bueno.
En fin Mariana, Andrea te manda saludos desde lejos, y yo por mi parte digo que de vez en cuando te sigo escribiendo.
Acaso alguna vez comprenderan porque me causa risa la palabra “gato”. O porque me gusta tanto ser irónico… o desalmado.
Me pregunto si alguna vez acertarán a mi humor exótico, pues es humor de genios.
Dejé de reirme del dolor, para reirme de la vida caótica del mundo, que a todos angustia…
Es mas simple construir un mundo no-real a base de mis experiencias donde pueda transformarlas… asi me puedo reir aun mas de ellas, porque quizás no fueron tan entretenidas en realidad.
Por eso es que acá te llamas Mariana; porque si fuera otro tu nombre; la gente no comprendería el mensaje, se quedaría en la realidad, y no en la fantasía.
¿Qué cosa?
¡Tu trauma extraño!
No pensé que aun guardaramos algun tipo de nexo, no… pero ya ves! Ayer no sabía si dedicarme a ti o a mi enfermedad mortal; y creo que ya sabes que hice… Sin duda fue capricho mio, abandonar un poco mi estado demencial agonizante, para dejarme llevar por mi inocencia y mi libertad personal…
Y hoy me dió risa cuando vi tu cara.
Porque no pensé que estarías en la vereda de en frente para cuando yo rayara esa muralla con tu nombre, no lo pensé jamás… ni siquiera lo hubiera querido, porque luego me ruborizo, sabes?
Tambien tengo mis momentos de cordura, y estuve (estoy) a punto de pintar esa muralla con tu nombre para que nadie sepa que pasó allí. Porque fue solo un capricho, nada mas… Mis emociones son pasajeras, y como tales tienen su momento.
Ahora, desearía que dejaras de ser tan entrometida… desde hace un par de semanas no haces mas que espiar desde tu ventana, a veces desde tu balcón, y te he visto… pero luego niegas toda cosa respecto a mi, afirmando que ni me conoces…
Jaja!
¿Pero que le vamos a hacer?
¿Algo que causa tanta gracia no es sino para reirse de ello?
Da la casualidad que hoy nos hemos encontrado de nuevo; y sin yo planearlo… fue uno de esos accidentes, algo al azar.
Nos hemos encontrado, nos hemos visto, y hemos sentido el mismo desamor que hemos sentido desde ese dia.
Como siempre te has puesto de mal humor, y yo no se que carajo hacer. Asi que me dispuse a pensar en esos detalles que siempre dijiste que eran tontos… y llegué a la conclusión de que la tonta eres tú, y que tu velo de mentiras solo nubla tu vista altanera y prejuiciosa, que siempre posandose en mi, pretende gobernar todo con su opinion.
Asi que solo me queda decirte que puedes irte al carajo, y si quieres seguir topandote conmigo en la calle, como hoy, pues solo tienes que salir de tu casa y dar un paseito por el centro; seguro que me pillas por ahi tomandome un café.
Duerme bien esta noche Sonia; porque yo hace mucho que no duermo bien.
¿Quien eres hoy, princesa?
¿Eres aun algo de lo que ayer fuiste?
¿O acaso hoy eres otra?
A veces paseo por esas calles que juntos visitamos alguna vez, y me da risa ver cuan fugaz es todo.
Hoy entiendo mejor todo, pero aun asi me gusta saber, y me pregunto… si acaso alguna vez has recordado tambien nuestros juegos.
Y me pregunto:
¿A quien le escribes princesa?
¿Tu corazón ya no es de piedra?
Asi como hoy yo “entiendo”, puede que hoy tu sepas amar;
y asi muchas cosas han podido cambiar de ambos,
pero siempre quise saber, por gusto, que pasaba por tu mente,
que deseabas, que soñabas…
Alguna vez tus palabras fueron mias;
hoy no creo, pero podrian serlas…
Dejame en la duda princesa,
pues solo asi sigo soñando feliz…
Es por lo menos extraño, pero en dias como hoy siento que grito; y que todos saben que grito… pero no hacen nada.
Siento que mi forma de hablar, de caminar, todo; denuncia que estoy molesto con todos.
En cierta forma lo que hago delata mi misantropía del carajo.
Quisiera no hacer mas que tocar las seis cuerdas, y desatar esa molestia…
Pero bueno, mañana hay que trabajar. Debo llegar afeitado y listo para soportar ocho horas de hipocresía.
Después de hablarle sobre lo que yo sentía y despedirme de ella por última vez; me subí a ese bus y escuché una canción, que ahora escucho todos los dias.
Le dije: “Aunque tenga que esperarte mil años… te esperaré.”
Y supongo que eso condenó mis proximos 999 años siguientes.
Maldición.
Quienes ya vivieron y pasaron,
Por este el dolor de la vida,
Ahora descansan dormidos,
En el sueño de lo irreal;
Y aunque parezca anormal,
El dormir es prohibido
Al que se dice mortal,
Porque en sueños perdido,
Jamás comprenderá
Que la vida y su sino
En su alma serán
Como dos enemigos.
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