Después de hablarle sobre lo que yo sentía y despedirme de ella por última vez; me subí a ese bus y escuché una canción, que ahora escucho todos los dias.

Le dije: “Aunque tenga que esperarte mil años… te esperaré.”
Y supongo que eso condenó mis proximos 999 años siguientes.

Maldición.

Bendición.
Más de mil años hay ahora entre mi pasado y mi presente…
Y gracias doy a Dios por aquello.
Porque me ha hecho un nuevo Hombre; dispuesto a seguir siendo tan feliz como hoy lo soy.

[Luis Paz ha dado muerte a Luis Paz. 10 de Abril de 2009]