Viniste de los prados…
Verde, inocente, con tu invitación.
El hombre te ha hecho veneno actual,
cotidiano, normal. Adicción.

Haces animal lo humano, y la razón sacas,
nuestras copas llenas y nuestras cruces quiebras,
borras voluntades, y creas fantasias en mareas,
espacios desconocidos, entre dolores armonicos.

Sana estas llagas…
Creador de alegrias…
Borra sus caricias frías, y su rostro aleja,
el cristal refleja mi sonrisa infantil…

Sacame del laberinto…
y del tormento.
Dame el aliento eterno,
para cruzar el rio.

Los muros se embriagan de tonterias.