Caminando por ahi, de día, y solitario. Desconcertante el flotar del joven loco, que aún cree en el sentir profundo.
Llovió, y me conmocionó aún más la lluvia en mis andares. Y la bruma nuevamente danza en los pasajes grises de los suburbios.
La ciudad sonríe y llora nuestras culpas.


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