No me valen ni las lunas ni las rosas,
ni las noches en vela, ni los placeres perdidos,
tampoco los besos cálidos, ni los atardeceres aquellos,
no me valen ni las miradas celestes, ni la pasión.
Sólo tú vales.
... et sicut dies mercenarii dies ejus.
No me valen ni las lunas ni las rosas,
ni las noches en vela, ni los placeres perdidos,
tampoco los besos cálidos, ni los atardeceres aquellos,
no me valen ni las miradas celestes, ni la pasión.
Sólo tú vales.
No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo