Revivo en cada suspiro en cada latido desencadenado por recordarte y saber que mañana estarás ahí de nuevo Escribo: Todo tiene sentido. Se me acabó el tabaco, y la amargura, y es extraño porque no recordaba como sabían las sonrisas sinceras ni las taquicardias compartidas ni las conversaciones de tus pupilas y las mías.
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