Dos mil siete

Tantas vidas que se cruzan, y no se pueden entender…
Tantos ojos cerrados, y tantas heridas abiertas.

La sinceridad le hizo falta y un poco de madurez, salir de esa jaula. Salir del claustro.
Necesitaba de un padre que fuera su amigo, y tal vez las adicciones se hubieran ido.

Un cigarrillo en el bolsillo, una botella en la mochila,
el rock sonando en sus oidos mientras cree ser el más listo.

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