Espejo

Porque si tan fácil olvidaste, en realidad nunca estuviste.

No comprendiste nada, y pataleaste.

Diste una vuelta, y lo encontraste; te conformaste. Asumiste que me marché para siempre de tus sábanas.

Me odiaste. Me odias.

Mientes. Te mientes.

Yo, estoy como el día, así estoy siempre.

A veces bien, a veces mal. Y si puedo, hago notar mi descontento. Y si puedo, hago notar que estoy contento.

Trato de no mentirme. Trato. Hecho.

Y no olvido a nadie, no finjo, ni aparento. No soy conciliador si no lo siento, aunque a veces podría serlo. Estoy como el día, lo siento.

Pero comprende, que es mejor dejar lo bueno y lo malo atrás, ahí donde está. Ahí está bien. Pero si quieres mirarte al espejo… que no sea conmigo, porque ya estoy lejos. Y yo no quiero mirarme en tu espejo, porque si lo hiciera, me gustaría romperlo. Tomar un martillo enorme y romper en mil pedazos tu reflejo, porque tu imagen verdadera ni siquiera existe, solo hay imágenes falsas, sombras que no me convencen, porque nunca estuvieron realmente.

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