Domingo

Tengo la barba húmeda de tantas  muertes que allí han terminado,

las razones y pulsaciones conmovidas por el recitar,

[arte más puro y catártico no hay]

conmovido mi llanto tenebroso y excelso,

do el miedo no tiene cabida, do reina la vida,

y se purifica un mar  salino en mis pupilas,

el desagüe de mi alma, que aflora hacia el mundo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: